martes, 27 de enero de 2015

He OÍDO por ahí que esta entrada te va a gustar

El oído es el último sentido que se pierde al morir. Eso no lo sabias, ¿eh? Pues si, pues este órgano es de los más desarrollados en los animales, y es el encargado de la audición y del equilibrio.

El oído se divide en tres partes: oído externo, medio e interno. Para hacerlo más sencillo, vamos a explicar la estructura del oído de cada parte.

-Oído externo
Está formado por el pabellón auditivo y el conducto auditivo externo.

Partes del oído externo
Oído externo
El pabellón auditivo es lo que nosotros conocemos como oreja, y está formado principalmente por cartílago. Este tiene forma de embudo para facilitar el paso de las ondas sonoras.

El conducto auditivo externo se extiende desde el pabellón auditivo hasta el tímpano. Este conducto tiene una longitud de 2,5 cm y tiene glándulas ceruminosas, que son una especie de glándulas sudoríparas,  encargadas de segregar cerumen para proteger al conducto de agentes extraños, como el polvo, agentes parásitos, virus o bacterias. Al final del conducto se encuentra el tímpano, que es una fina membrana, que comunica el oído externo con el oído medio.

martes, 20 de enero de 2015

Me HUELE a que esta entrada te va a gustar

El olfato es un quimiorreceptor. Los receptores del olfato se estimulan cuando contactan con determinadas partículas o gotas microscópicas que se encuentran suspendidas en el aire, y generan unos impulsos nerviosos que generan la sensación del olor.

-¿Como funciona el olfato?
Partes de la cavidad nasal señaladas
Partes de la cavidad nasal
Las sustancias químicas de los olores llegan a la cavidad nasal a través de la inhalación de aire o cuando masticamos, bebemos o respiramos por la boca. El aire y las partículas entran en la cavidad nasal, donde entran en contacto con la pituitaria roja, que tiene una gran cantidad de capilares sanguíneos que calientan el aire para que el sentido no se dañe. Por eso, la gente del norte tiene la nariz tan pequeña, para que no le entre tanto aire frío, y los de África tienen la nariz grande para que les entre todo el aire frío posible.

El moco nasal acuoso transporta las moléculas aromáticas a los cilios olfatorios, que son pequeños filamentos sensoriales, es decir, contienen las células receptoras. Estos, transforman las señales químicas de los distintos aromas en respuestas eléctricas. Las prolongaciones nerviosas de los cilios alcanzan el bulbo olfativo a través de los micro-orificios del cráneo; el bulbo es una porción anterior al cerebro, que se ocupa de la percepción de olores.  Todo esto, está en lo que llamamos pituitaria amarilla.


Bulbo olfatorio en rojo en el cerebro
Bulbo olfatorio en rojo
Estas prolongaciones nerviosas no acaban en el bulbo olfativo, sino que siguen hasta los glomérulos, pequeñas terminaciones de células olfativas donde se procesan las señales aromáticas, que luego son conducidas a límbico y al hipotálamo. Estas zonas del cerebro se encargan de los sentimientos, emociones, instintos e impulsos, por este motivo, los olores pueden modificar nuestro comportamiento y las funciones corporales. Este es el caso de esnifar droga. Al esnifarla, las moléculas hacen todo el recorrido, y al llegar al límbico e hipotálamo, se produce la sensación de placer extremo. 

-Enfermedades del olfato

  • Anosmia: es la pérdida del sentido del olfato. Uno de los primeros síntomas en su detección es que las personas que la padecen no sienten el sabor de sus comidas y encuentran toda sustancia insípida (sin sabor), por la conexión que posee el sentido del gusto con el olfato. Suele ocurrir por trastornos químicos y, generalmente, por traumatismos craneales.
  • Hiposmia: es la reducción de la capacidad de detectar los olores.
  • Sinusitis
    Sinusitis
  • Sinusitis: ocurre cuando la mucosa de los senos paranasales (unas cavidades que comunican con los agujeros de la nariz) se inflama y los residuos de polvo en la nariz quedan atrapados en los senos paranasales, produciendo malos olores al dejar salir paulatinamente estos desechos, está acompañada de dolor en la cabeza.

domingo, 18 de enero de 2015

Esta entrada no te dejará mal SABOR de boca

Papila gustativa con sus partes


¿Nunca has provado, cuando una comida no te gusta, a taparte la nariz? Si es así, habrás observado que de esta forma sabe menos. Esto es porque el estímulo del sabor lo constituye principalmente el gusto, pero también el olfato a través de las papilas olfativas.
Las papilas gustativas son pequeñas protuberancias localizadas en la lengua. Están formadas por células receptoras colocadas como gajos de naranja alrededor de un poro, que se abre en la lengua. Estas son exterorreceptoras quimiorreceptoras. Por el poro sobresalen microvellosidades que captan las diferentes sustancias químicas de los alimentos que ingerimos disueltas en agua. Estas señales químicas estimulan fibras nerviosas que se hallan en su interior y se transmiten al área gustativa del cerebro.

Existen principalmente cuatro sabores: dulce (azúcar), salado (sal), ácido (limón) y amargo (quinina de la tónica).

Lengua y papilas gustativas

Estos sabores son captados por los tres tipos de papilas gustativas que hay:

  • Papilas fungiformes: tienen forma de hongo y se componen de una cabeza abultada. Están distribuidas por toda la superficie de la lengua, especialmente delante de las caliciformes. Son sensibles a los sabores dulces, ácidos y salados.
  • Papilas caliciformes: son las papilas menos numerosas, pero las más voluminosas. Están dispuestas en la parte superior de la lengua, formando un ángulo llamado "V" lingual. Captan los sabores amargos.
  • Papilas filiformes: tienen forma de filamento y se encuentran en la punta y bordes laterales de la lengua. A diferencia de las papilas fungiformes y caliciformes no tienen función gustativa, solamente son receptores táctiles y captan la temperatura.

jueves, 15 de enero de 2015

¿Cómo percibimos los cambios en el medio?

Células receptoras
Células receptoras
Al cuerpo humano le llegan, cada segundo, millones de informaciones, tanto del mundo exterior como del interior del organismo. Del conocimiento del medio en el que vive y de la adecuada respuesta a los cambios del mismo, depende la supervivencia del ser humano.

¿Es posible poner en orden esta multitud de informaciones, integrar estos mensajes y emitir respuestas ordenadas y armoniosas?